La caravana del PRO también incluyó sanwiches, bebidas y hasta caramelos que les fueron regalados a quienes subieran a los colectivos y que llevaban impresa la prueba del hecho: el nombre del intendente Tagliaferro. Por si fuera poco varios de los participantes de la marcha manifestaron que a su vuelta los esperaban suculentos asados (eventualmente choripanes) organizados por Cambiemos. Otros incluso, manifestaron en entrevistas radiales que se trataba de personal del municipio de San Miguel, en pleno conurbano bonaerense, y que debieron participar porque no querían que sus puestos de trabajo corrieran algún peligro.